¿Cómo es la adoración en el Nuevo Pacto?

Esta es una de las preguntas que más frecuentes estamos recibiendo últimamente.

Es inevitable que cuando el Nuevo Pacto ha sido comprendido hay una nueva manera de entender y juzgarlo todo. La adoración y la alabanza no son una excepción.

En el nuevo testamento solo existen seis menciones de la presencia de Dios y ninguna de ellas están relacionadas a la adoración y la alabanza. Personalmente por muchos años pensé y hasta enseñe que ambas estaban íntimamente relacionadas. La manera en cómo el nuevo pacto cambia radicalmente el entendimiento y experiencia con la presencia de Dios no siempre es entendido.

En respuesta a esta pregunta quiero presentarles algunas distinciones entre los dos pactos que etan relacionadas a la presencia manifiesta de Dios.

La Presencia Del Señor: Distinciones En El Nuevo Y Viejo Pacto

  • En el VP, Dios habita las alabanzas de Su pueblo (Salmo 22: 3).
  • ¡En la NP, Dios habita a Su pueblo! (Juan 14:17).

 

  • En el VP, entraron y salieron del lugar santo (múltiples referencias VP).
  • En el NP, la Iglesia es el lugar santo (1 Cor 6:19 – los năōs de Dios).

 

  • En el VP, entraron y salieron, o subieron y bajaron a Sión, Sión es Su morada, etc. (Salmos de Ascensión, referencias múltiples al Salmo)
  • En la NP ya hemos llegado al Monte Sión (Hebreos 12:22). La Iglesia habitada por el Espíritu es la Sión de Dios. Ya estamos «en» el lugar donde profesamos cantar. En «Él» está la Sión de Dios.

 

  • En el VP trajeron sacrificios de alabanzas.
  • En el NP, somos el sacrificio de alabanza (Hebreos 13:15, Romanos 12: 1). El fruto de nuestros labios que manifiestan lo que somos.

 

  • En el VP estaban «en y fuera de Su presencia» (múltiples referencias).
  • En el NP Él permanece con nosotros para siempre (Juan 14:16, Pentecostés).

 

  • En el VP entramos a Sus puertas con acción de gracias (Salmo 100: 4).
  • En la NP ya estamos en Cristo, y sentados con Él en los lugares celestiales (Efesios 2: 6). No hay puertas para entrar. Ya estamos allí. Él ha entrado en nuestro ser / corazones) porque nos habita.

 

  • En el VP «invocaron» a Dios que está en el cielo (Salmo 144: 5).
  • En el NP Él descendió en la Encarnación y entró en el Día de Pentecostés y nunca nos ha dejado.

 

  • En el VP, pidieron misericordia y salvación (Salmo 85: 7).
  • En el NP, ambos han ocurrido en Cristo (Romanos 9, 11 y muchos otros).

 

  • En el VP, esperaban perdón y seguridad (Salmo 51).
  • En el NP, ambos se han realizado (referencias múltiples).

 

  • En el VP los actos de adoración fueron dirigidos al Señor invisible. (Alabanza davídica, sacerdocio de Zadok.)
  • En el NP los actos de adoración están dirigidos al Señor visible. (De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis. Mateo 25:40)

El Nuevo Pacto lo ha cambiado todo. No importa el grado de “excelencia” “emoción” “pasión” “talento” y aun sinceridad de los que adoran, eso no es lo que nos lleva a la “presencia de Dios”.

Hoy es muy común adorar según “Hillsong” y no según el Espiritu. Oramos y cantamos por lo que ya Dios no ha dicho que tenemos y debemos hacer. La adoración y la oración se pueden convertir en un narcótico para la desobediencia.

Cantar no crea una atmosfera de la presencia de Dios, aunque el cantico este bien armonizado, los cantantes sean diestros y la letra sea “bonita”. Lo que crea una atmosfera de la presencia de Dios es la mutua edificación y la ministración a la medida que Cristo es ministrado los unos a los otros.

En muchas ocasiones esa ha sido mí experiencia. Cuando Cristo es ministrado entre nosotros, hay un saber – más que un sentir de la presencia de Dios. En esos momentos no ha estado presente un “cantante ungido” “un adorador famoso” o un “cántico ungido” – solo dos hijos de Dios ministrando a Cristo el uno al otro.

Esto no es “anti-adoración”. Las formas de específicas de expresar adoración no tienen que cambiar (sentados/parados, danzando/sin danzar (yo tengo dos pies izquierdos) etc.

Lo que si tiene que cambiar son los valores y la teología de lo que creemos. Necesitamos una actualización en el sistema de operación con un nuevo programa que salió al mercado hace dos mil años – EL NUEVO PACTO.

  • Yamila Sanchez dice:

    Este es un tema en el que como bien dice necesitamos una actualización, yo diría con urgencia. Desde que escuché la clase # 17 sobre la revelación del misterio donde usted compartía que los cánticos sin cruz no imparten vida comprendí mucho mejor la realidad del asunto.

    En mi opinión considero que no se trata solo del talento, cantemos o no, tengamos la súper voz o no, adoramos porque el verdadero adorador nos habita y desde ahí brindamos al Padre olor fragante constantemente. La vida eterna que ahora tenemos y que se manifiesta en gloria adora al Padre 24/7

    Realmente necesitamos como bien explica «una actualización en el sistema de operación con un nuevo programa que salió al mercado hace dos mil años – EL NUEVO PACTO»

    Tego fe en que esto es un tema en el que Dios sigue revelando entendimiento a los hijos en la medida en la que continuemos siendo expuestos a verdades eternas y presentes como esta que nos comparte.

    Gracias una vez más pastor Tommy, verdaderamente soy muy bendecida a través de esta Comunidad virtual. ¡Bendiciones!

  • Luis-A dice:

    Le quedó genial el puntillazo final; «Necesitamos una actualización en el sistema de operación con un nuevo programa que salió al mercado hace dos mil años – EL NUEVO PACTO.»

    Claramente expuesto que la embergadura de la adoración en el Nuevo Pacto sobrepasa las limitaciones de toda experiencia emocional y sensorial; es espiritual. (Juan 4:23-24)

    Creo que el error consiste en circunscribir la adoración a un extasis producido por un cántico. Sin duda hay canciones, sean lentas o rápidas, que al escucharlas en el espíritu correcto y de igual manera la letra apela a una consciencia clara de lo que Cristo logró, entonces nuestra adoración se puede manifestar en palabras de alabanzas y un rendimiento total a él por aquello por lo cual lo alabamos.

    Estar conciente de que nuestra vida en él, es una vida de constante adoración ya que el vive y se manifiesta a través de nosotros. Esto nos hace entender que su presencia es permanente en nosotros aunque no cantemos.

    • Tommy Moya dice:

      Amados Luis, tu última oración, «Estar consciente de que nuestra vida en él, es una vida de constante adoración ya que el vive y se manifiesta a través de nosotros. Esto nos hace entender que su presencia es permanente en nosotros aunque no cantemos» – resume toda la experiencia del adorador.

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