Las Últimas Cosas: Jesucristo Como El Eschatos De Dios

Estimados estudiantes, el propósito de este escrito es ayudarles a comprender lo que a mi entender es una postura bíblica con relación al tema de la escatologia. Al final de este escrito pueden descargar un estudio y análisis que hice sobre el tema.

Para ninguno es noticia las diferentes escuelas de interpretación escatológica que son parte del pensamiento y la teología cristiana. A manera de resumen les menciono las más prominentes:

  1. Futurista (Ocurre en el futuro)
  2. Historicista (Se cumple progresivamente a lo largo de la historia de la Iglesia)
  3. Preterista (Los acontecimientos ya han pasado)
  4. Idealista (Lucha simbólica entre el bien y el mal)

En cada una de estas, también hay varias posiciones diferentes la una de la otra. Este simple hecho nos obliga a tener que hacernos una pregunta, ¿A cuál de estas escuelas de interpretación se debe suscribir un ministro competente del nuevo pacto?

Para comenzar debemos primero, partir desde el significado correcto de las palabras, (considerando el contexto en el cual se usa la palabra en la Biblia) no desde su interpretación o aplicación particular.

La palabra escatología significa el estudio de las últimas cosas. Bíblicamente “Eschatos” implica lo último en una secuencia, no necesariamente el final o terminación. Tampoco implica eventos finales de un tiempo futuro. (Véase documento incluido)

En la Escritura encontramos Dos Vías De Consideración Escatológica:

  1. «Las últimas cosas” para los individuos: muerte, juicio, resurrección, vida después de la muerte, etc.
  2. «Las últimas cosas» relacionadas a los planes y propósito de Dios en la historia.

Los Apóstoles del primer siglo por lo que vemos en sus escritos dividieron el tiempo en dos facetas – “tiempos pasados” y “estos postreros días”.

Con relación a los “últimos tiempos”, o “estos postreros días” se consideran diferentes perspectivas de carácter escatológico que le dan entrada a las diferentes escuelas de pensamientos. Para unos los postreros días es hoy, para otros ya sucedieron, otros afirman que están por suceder y otro grupo dice que todo eso es simbólico.

¿Cómo reconciliamos todas estas diferencias? ¿Será posible?

Un entendimiento de la teología judía y cristiana relacionada a “los últimos tiempos”, es indispensable cuando consideramos este tema. El fundamento y enfoque de la teología judía es futurístico, mientras que la teología cristiana del nuevo pacto se fundamenta y enfoca en el cumplimiento presente y la futura consumación de las “últimas cosas”.

En el Nuevo Pacto las “últimas cosas” fueron cumplidas en Cristo Jesús.

Esto se puede considerar como:

Primero – “Los últimos días” – inaugurados por el nacimiento, la vida, la muerte, la sepultura, la resurrección, la ascensión, y el derramamiento del Espiritu.

Segundo – “Las últimas cosas” – se cumplen en la «obra consumada» de Jesucristo.

Tercero – “La última palabra” – para la restauración de la humanidad que está en su Hijo, Jesucristo.

Los últimos días, las últimas cosas y la última palabra están centrados en Jesucristo y se convierten en el fundamento sobre el cual el ministro del Nuevo Pacto edifica, afirma y confirma en la verdad presente la iglesia del Señor.

Este es el fundamento sobre el cual se edifica, y protege al ministro competente del nuevo pacto a evitar los extremos doctrinales, criterios y opiniones, y con una actitud de humildad y aprendizaje mantiene un sano balance entre lo que ya sucedió y lo que sucederá.

El enfoque debe ser Cristo en toda la expresión de la revelación de Dios para la humanidad, a la luz del propósito eterno. Hacer de eventos y acontecimientos o aun de Israel como nación un énfasis,  es una colosal distracción para la misión y propósito del Padre para la iglesia en la tierra. (Efesios 3:10-11).

La realidad de lo hecho, pero no plenamente consumado, del ahora y el después, del presente y el futuro se presenta en el Nuevo Testamento a través de diferentes temas que abarcan desde la venida del Señor hasta el juicio. (Véase documento incluido)

Con esto presente lo siguiente es la posición que debería tomar un ministro competente del Nuevo Pacto:

  1. Que el tema de la escatología no lo ignoramos, tampoco lo subestimamos, y no tenemos temor de hablar al respecto. Sin embargo, nuestro énfasis no está en discutir y definir el tiempo de eventos y acontecimientos sino en la realidad presente y futura de Jesucristo.

La historia nos ha mostrado en diferentes etapas como la iglesia se ha divido y distraido en su función de ser sal y luz del mundo, por debatir si las situaciones en el mundo eran las últimas señales del fin, cercenando la unidad en el Espíritu y la unidad en el propósito en Cristo, por defender criterios escatológicos.

  1. Para el ministro del Nuevo Pacto la escatología bíblica debe ser Cristocéntrica. Jesucristo es el “eschatos” de Dios. La última palabra de Dios para la humanidad.

Según 1 Corintios 15:45, Jesucristo es el “postrer Adán” (eschatos), el es el último en sucesión, el final. El es el primero y el último.

Jesús es la consumación culminante de la intención de Dios para el hombre, es la dinámica en quien Dios mismo cumple las “últimas cosas”.

  1. Este fundamento escatológico establecido en Cristo Jesús nos provee una perspectiva y una referencia para la interpretación de toda la Escritura, sin caer en dogmatismos sectarios y hacerlo sin prejuicios donde se pretende es defender preconceptos adquiridos.

 

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