Yahveh o Jesús

Cada cierto tiempo aparece una nueva modalidad en el mundo evangélico indicando que eso era lo que faltaba para conectarse más profundamente con Dios y cumplir su propósito.  Desde la llamada “guerra espiritual” “la renovación de la adoración y la alabanza”, “la reforma apostólica” y muchos otros más, los extremos no han faltado y lo que muchos anticipaban nunca sucedió.

Algunas de estas enseñanzas se han impuesto como un requisito necesario para conocer verdaderamente a Dios y vivir vidas victoriosas. Una de las más recientes tendencias es la enseñanza de volver a las raíces hebreas. Esto ha producido toda una modalidad de creyentes usando palabras hebreas, nombres hebreos y observando fiestas, ceremonias, y ritos que fueron parte de una cultura y un pacto que ya caduco. (Hebreos Capítulos 7, 8,9 y 10). Algunos en su celo religioso juzgan y hasta subestiman a los hermanos que no usan los nombres hebreos de Dios. ¿Por qué no usamos el nombre de Jehová u otros nombres de Dios en el Antiguo Testamento?

La razón es porque a Dios nunca se le llama Jehová en el Nuevo Testamento. Los eruditos del Nuevo Testamento están de acuerdo que los nombres griegos son “paganos” pero eso no significa que inherentemente están en contra de los judíos. Considera la cantidad de judíos en el Nuevo Testamento que tenían nombres griegos, como Simón, Felipe, o Juan. Esos no eran nombres hebreos.

Sin ánimo de criticar o juzgar sino más bien edificar es importante que el creyente en Cristo entienda que sus raíces preceden a Abraham, Isaac y Jacob.  Cristo no vivo a establecer una cultura judía sino una Nueva Criatura. El proceder de los creyentes en Cristo se remonta al eterno pasado donde fueron escogidos en Cristo “antes de la fundación del mundo”. (Efesios 1:11)

Jesús de Nazaret, nacido de mujer, y bajo la ley vino para rescatar a los que estaban bajo la ley, él era judío en cultura. Pero, su proceder era eterno.  Él es la cabeza de una “nueva criatura” un “nuevo hombre” donde no hay judío ni griego.

Por lo tanto, para los cristianos sus raíces no son hebreas. Ellos son parte de algo que se extiende mucha más allá del tiempo y espacio que nos provee la historia. En una ocasión el Señor declaro: “Ciertamente antes que Abraham naciera, ¡yo soy! (Juan 8:58 NIV) – Esas son las verdaderas raíces de tu fe en Cristo.

La carta a los Hebreros establece esto enfáticamente – nuestro sumo sacerdote es según el orden de Melquisedec no el orden de Aarón. (Hebreos 7:11).

Mi recomendación es que te sumerjas en la carta de Apóstol Pablo a los Efesios, Gálatas y a los Colosenses. La lectura de la carta a los Hebreos es obligatoria si deseas conocer el Nuevo Pacto en Cristo, el cual es el fundamento donde se establece el propósito eterno de Dios.

Es mi oración que seas afirmado, edificado y establecido en Cristo donde está tu verdadera identidad, vida y propósito y no en modalidades que van y vienen con el tiempo.

Mis Apuntes
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  • Boricua12 dice:

    Bendiciones, muy cierto Pastor Tomy. Somos la iglesia de Cristo y no una extensión de Israel.

  • Mmmmm dice:

    Bello , Bello 💕💕💕🎊 bendiciones pastor tommy lo único que nos lleva a Nuestro creador es abrir nuestro entendimiento estas verdades amén

  • Alberto Fabian Aguero dice:

    soy edificado tommy gracias!!

  • Juan Carlos Rico dice:

    Extraordinario, que equivocado s hemos estado pero gracias a Dios contamos con la Comunidad Virtual y el pastor Tommy, bendiciones.

  • Evy.Ibarra dice:

    Excelente clase muy necesaria para nosotros y para poder ayudar a nuestros hermanos tan confundidos!

  • Luis-A dice:

    Una de las cosas que he notado en esta tendencia, es que la gran mayoría de quienes abogan por esa modalidad, ni siquiera hablan bien o escriben su idioma de nación; en nuestro caso el español.
    El problema no está en que si dominan bien el español o no, es que porque ya pronuncian, según ellos una que otra palabra en hebreo, le aplican un matiz espiritual; que en realidad no lo tiene.

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